Inglés y nearshoring: qué países se están beneficiando más y por qué
Por Teacher Jay · 26 de julio de 2026 · 7 min de lectura

México se benefició más del nearshoring por su cercanía geográfica con Estados Unidos y tratados comerciales existentes; Costa Rica y Panamá por su estabilidad institucional y ecosistema previo de servicios compartidos; Colombia por su tamaño de fuerza laboral y zona horaria. En todos los casos, la disponibilidad de talento bilingüe es la variable que decide si esa inversión se concreta o se va a otro país de la región.
El nearshoring —la reubicación de operaciones de manufactura y servicios desde Asia u otras regiones lejanas hacia países más cercanos geográficamente a Estados Unidos— generó en la última década una ola de inversión significativa en varios países de Latinoamérica. Pero esa ola no se distribuyó de forma pareja: algunos países capturaron una porción mucho mayor de esa inversión que otros, y la disponibilidad de talento bilingüe es una de las variables que más explica esa diferencia.
México: la ventaja de la cercanía y el marco comercial
México se convirtió en uno de los principales destinos de nearshoring de la región gracias a una combinación de factores: cercanía geográfica directa con Estados Unidos, un marco comercial ya consolidado a través de tratados de libre comercio, y una base industrial previa robusta, particularmente en ciudades como Monterrey. Sobre esa base, la disponibilidad de talento con inglés técnico y de negocios ha sido la variable que determina qué tipo de operaciones —desde manufactura básica hasta centros de ingeniería más sofisticados— eligen instalarse en el país.
Costa Rica y Panamá: estabilidad institucional y ecosistema previo
Costa Rica y Panamá, con economías más pequeñas que México, se beneficiaron del nearshoring aprovechando una reputación de estabilidad institucional y política, además de un ecosistema previo ya consolidado de centros de servicios compartidos y contact centers que facilitó atraer nuevas inversiones de forma más rápida que países sin esa base previa. En ambos casos, la disponibilidad de una fuerza laboral con buen nivel de inglés fue un factor explícitamente mencionado por empresas al justificar la elección de estos países frente a otras opciones de la región.
Colombia: tamaño de fuerza laboral y zona horaria
Colombia se benefició del nearshoring particularmente en el sector de servicios y BPO, aprovechando el tamaño de su fuerza laboral disponible y una zona horaria compatible con Estados Unidos, que facilita la colaboración en tiempo real entre equipos. El crecimiento de centros de contacto y servicios compartidos en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali ha estado directamente condicionado por la disponibilidad de personal con inglés conversacional suficiente para atender clientes internacionales.
- México: cercanía geográfica, marco comercial consolidado, base industrial previa — inglés técnico y de negocios como diferenciador.
- Costa Rica y Panamá: estabilidad institucional y ecosistema previo de servicios compartidos — inglés de negocios como factor explícito de decisión.
- Colombia: tamaño de fuerza laboral y zona horaria — inglés conversacional como habilitador de crecimiento en BPO.
- En todos los casos, la disponibilidad de talento bilingüe es un cuello de botella real: sin suficiente talento, la inversión no llega o no crece al ritmo posible.
El cuello de botella que decide dónde crece más el nearshoring
Más allá de la ubicación geográfica y el marco comercial, empresas que evalúan dónde instalar nuevas operaciones de nearshoring citan repetidamente la disponibilidad de talento bilingüe calificado como uno de los factores decisivos, junto con el costo laboral y la infraestructura. Esto significa que, para un país o una ciudad de la región, invertir en formación de inglés técnico y de negocios de su fuerza laboral no es solo una política educativa — es una palanca directa de competitividad económica frente a otros países que compiten por la misma inversión.
Qué significa esto para un profesional individual en la región
Para un profesional en cualquiera de estos países, el auge del nearshoring no es solo una noticia macroeconómica: es una oportunidad concreta de empleo con salarios comparativamente más altos, en sectores que van desde manufactura y logística hasta ingeniería y servicios compartidos, y el requisito más consistente en todos ellos es el inglés técnico y de negocios funcional, no necesariamente un inglés académico perfecto.


